Limpieza dental
Al igual que ocurre en los humanos, los restos de comida se van acumulando en el hocico de las mascotas dando lugar a la formación de placa y sarro. La limpieza dental se hace necesaria cuando el sarro está por debajo de las encías y cuando es tan grueso que no se puede quitar con un cepillado.
Si el paciente llega a nuestro consultorio en la mañana, vuelve a su hogar en la tarde del mismo día, con una dentadura limpia y aliento mejorado. Con las recomendaciones de cuidado dental, los efectos de la limpieza pueden durar hasta un año.
NOTA: Se recomienda apartar cita para limpieza dental.
Es indispensable que la mascota haya pasado 12 horas en ayuno, es decir, 12 horas previas sin ingerir comida ni agua para evitar complicaciones.

​Antes del procedimiento, se recomienda un ayuno de 12 horas para minimizar los riesgos de la anestesia. Si tu mascota es mayor, el ayuno puede reducirse a 8 horas. Al finalizar, tu mascota recibirá medicación para su recuperación y podrás llevarla a casa completamente despierta el mismo día.
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La limpieza dental se realiza bajo anestesia para evitar movimientos y garantizar una limpieza segura.
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Ingreso en la mañana antes de las 8 am y egreso en la tarde antes de las 2 pm, completamente despierta. Antes de la anestesia, se realizará una revisión clínica y análisis preanestésico. Si detectamos algún problema de salud, preferimos reagendar la limpieza dental y tratar el problema.
Si el análisis preanestésico indica que todo está bien, procedemos a anestesiar, proteger los ojos e iniciar la limpieza dental.
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​​​La limpieza incluye:
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Evaluación de las encías y las piezas dentales en busca de fracturas o anormalidades
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Limpieza con equipo ultrasónico
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Pulido de dientes para mayor protección
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Extracción de piezas en caso necesario
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Al finalizar, se administran medicamentos analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos de larga duración para una recuperación cómoda.
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Después de la limpieza dental, sigue estas recomendaciones para mantener los dientes de tu mascota sanos:
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Durante los primeros cinco días, enjuaga sus dientes con bicarbonato de sodio diluido en agua.
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Cepilla sus dientes dos o tres veces por semana con un cepillo y pasta dental especial para mascotas.
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Si no puedes cepillarlos, dale huesos blancos de res crudos (no cocidos ni asados) o premios como "Greenies" dos o tres veces a la semana.
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Evita los alimentos blandos en exceso, ya que favorecen la acumulación de sarro.
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Programa una limpieza dental profesional una vez al año.
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Después de una limpieza dental, es normal que tu mascota tenga un poco de sangrado porque el sarro que tenía y fue removido durante la limpieza lastimaba las encías.
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Estas pequeñas acciones harán una gran diferencia en la salud dental de tu mascota.​